martes, 22 de mayo de 2012

Esa madrugada...



Esa madrugada nunca se me olvida 
tratamos de cruzar al otro extremo
el alma de la noche se extendía
como un manto negro y sin estrellas 

Esa madrugada nunca se me olvida
tuvimos un encuentro con el fuego
surgido en ese momento
en un cuarto sin luces
sin techo y sin estrellas
tus ojos eran piedras encendidas
y en la oscuridad tu voz diciendo: 

APARECE, APARECE 

Esa madrugada nunca se me olvida
abriste una rendija para el miedo
un latigazo de duda
una sombra a la izquierda
frente al salto al vacío
tus manos eran de materia fría
y en la oscuridad tu voz pidiendo: 

APARECE, APARECE 

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