lunes, 8 de agosto de 2011

Trastorno de pánico

El trastorno de pánico es el término médico utilizado para denominar una enfermedad psiquiátrica en la que la persona afectada sufre repetidos ataques súbitos de terror en ausencia de estímulos externos que puedan desencadenarlos. Los episodios frecuentes de terror acompañados de un fuerte estado de ansiedad se denominan ataques de pánico o, en algunos casos, ataques de ansiedad o crisis de ansiedad.

Según el NIMH, el trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por episodios inesperados y repetidos de intenso miedo acompañados por síntomas físicos que pueden incluir dolor en el pecho, palpitaciones aceleradas del corazón, falta de aire, mareos, angustia o molestia abdominal.

En el trastorno de pánico, los episodios sucesivos de terror aparecen acompañados de cambios significativos en el comportamiento del individuo y de una preocupación continua por que se produzcan nuevos ataques de pánico. Se pueden producir cambios en la vida del individuo que pueden conllevar a evitar las situaciones o lugares temidos, a huir de los estímulos fóbicos, a apoyarse excesivamente en personas o en sustancias y a intentar controlar a toda costa las reacciones temidas.

Si se producen cambios importantes de dependencia imperativa de personas y de lugares para que el afectado pueda sentirse seguro el trastorno desemboca en agorafobia.
 
Sintomas

Según el NIMH, las personas con trastorno de pánico tienen sentimientos de terror que aparecen de repente y repetidamente sin previo aviso. Durante el ataque de pánico, es probable es que se sienta opresión en el corazón y que el afectado se sienta sudoroso, débil o mareado. En las manos se pueden sentir hormigueos y quizás frío. Se puede tener náuseas, dolor en el pecho o sensaciones de asfixia, sensación de irrealidad o miedo a la inminente pérdida de control.

El enfermo que sufre episodios de pánico se siente súbitamente aterrorizado sin razón alguna; durante el ataque de pánico se producen síntomas físicos intensos, como taquicardia, dificultad para respirar, hiperventilación pulmonar, temblores o mareos. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento o lugar sin previo aviso. A menudo el individuo siente durante la crisis que está en peligro de muerte inminente y tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida.

Modelo de la ansiedad

Hay muchas teorías sobre las causas de la ansiedad. David S. Burns en su libro "Adiós, Ansiedad" aborda cuatro de ellas:

  • El modelo cognitivo: los pensamientos negativos causan ansiedad. La "Cognición" es simplemente una palabra que denota un pensamiento. El temor no es consecuencia de los hechos a los que se tiene miedo, sino de los mensajes negativos interiores emitidos por uno mismo. Si se cambia la manera de pensar, se puede cambiar la manera de sentir.
  • El modelo de exposición: la evasión es la causa de toda ansiedad. Es decir, se siente ansiedad porque se evita lo que se teme. Según esta teoría, en el momento en que se deja de huir y uno se enfrenta al monstruo temido, se derrotan los miedos.
  • El Modelo de la Emoción Oculta: la amabilidad es la causa de todas las ansiedades. Las personas propensas a la ansiedad son casi siempre personas amables que temen los conflictos y evitan sentimientos negativos como la ira. Cuando estos sujetos se sienten molestos, esconden sus problemas para no molestar a nadie. Esto puede suceder de manera rápida y automática, de forma que no se es consciente siquiera de lo se está haciendo. Luego surgen sentimientos negativos en forma encubierta, como ansiedad, preocupaciones, temores o sensaciones de pánico. Cuando afloran estos sentimientos ocultos y se resuelve el problema, a menudo la ansiedad desaparece.
  • El modelo biológico: la ansiedad y la depresión, resultan de un desequilibrio químico en el cerebro y de la necesidad de medicación para corregir el problema. Normalmente, se recetan dos tipos de medicamentos: tranquilizantes menores y antidepresivos.

Ataque de panico...

La persona que sufre episodios de pánico se siente súbitamente aterrorizada sin una razón evidente para sí misma o para los demás. Durante el ataque de pánico se producen síntomas físicos muy intensos: taquicardia, dificultad para respirar, hiperventilación pulmonar, temblores o mareos. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento o lugar sin previo aviso. Durante un ataque de pánico o crisis de angustia se presenta al individuo una súbita aparición de un nivel elevado de ansiedad y excitación fisiológica sin causa aparente. La aparición de estos episodios de miedo intenso es generalmente abrupta y suele no tener un claro desencadenante. Los ataques de pánico se manifiestan como episodios que irrumpen abrupta e inesperadamente sin causa aparente y se acompañan de síntomas asociados al miedo, tales como hipertensión arterial súbita, taquicardia, dificultad respiratoria (disnea), mareos e inestabilidad, sudoración, vómitos o náuseas, síntomas todos ellos coherentes con el miedo que los provoca. Generalmente acompaña a la crisis una extrañeza del yo junto a una percepción de irrealidad y de no reconocimiento del entorno.

Los ataques de pánico no duran mucho pero son tan intensos que la persona afectada los percibe como muy prolongados. A menudo el individuo siente que está en peligro de muerte inminente y tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida (aspecto congruente con la emoción que el sujeto está sintiendo). El hecho de no poder escapar físicamente de la situación de miedo extremo en que se encuentra el afectado acentúa sobremanera los síntomas de pánico.

Experimentar un ataque de pánico es una terrible, incómoda e intensa experiencia que suele relacionarse con que la persona restrinja su conducta, lo que puede conducir, en casos, a adoptar conductas limitativas para evitar la repetición de las crisis. El trastorno puede desembocar en agorafobia, por miedo a presentar nuevas crisis si se presenta una fuerte conducta evitativa en el afectado.

A veces el fenómeno de crísis se reproduce durante el sueño.

La edad de inicio de este tipo de trastorno (entre 18 y 25 años la mayoría de los casos (según DSM y CIE) puede hacer pensar que el problema esté relacionado con la desvinculación y la autonomía personal. Al parecer, el ataque de pánico se desencadena tanto por factores externos - como afrontar una situación que produzca intranquilidad al sujeto- como por los significados que da, en su vida emocional, la persona que experimenta esas circunstancias externas.

Crisis nerviosa

Crisis nerviosa, Colapso mental o Hundimiento mental son términos no médicos usados para describir un ataque de enfermedad mental repentino y agudo como depresión o ansiedad. Cuando se usa en un discurso social, los términos a menudo tienen connotaciones peyorativas.

Los casos específicos normalmente se describen como una "crisis" sólo si la persona no puede funcionar en la vida día a día debido a una enfermedad mental. En este punto la enfermedad de la persona está avanzada, y es aconsejable buscar ayuda profesional.

Una crisis nerviosa no es exactamente lo mismo que un ataque de pánico, aunque las crisis nerviosas pueden desencadenar en pánico.

Causas

Algunas causas de crisis nerviosas son:

  • Duelo psicológico crónico y/o sin resolver
  • Dolencias o achaques nuevos o crónicos
  • Desempleo
  • Problemas académicos
  • Síndrome de Burn-out
  • Estrés social
  • Identidad Sexual
  • Trauma post-bélico
  • Insomnio crónica u otros desórdenes del sueño
  • Enfermedad seria o crónica de un pariente
  • Divorcio
  • Muerte de un miembro de la familia
  • Embarazo
  • Experiencias traumáticas, violentas o cercanas a la muerte
  • Desengaño amoroso
  • Desorden de identificación de género sin resolver

Una inesperada y extrema llegada de las siguientes enfermedades mentales puede ser clasificada como crisis:

miércoles, 3 de agosto de 2011

Regalo...

 
Tanto tiempo  que he invertido en ti, tantas alegrias que tuvimos y todos los proyectos que construimos, mis sueños y esperanzas se cristalizaban por fin en tus ojos; tu rojo cabello era el manto que nos cubriria eternamente; tu risa era la unica melodía que anhelaba escuchar; esa piel suave me enloquecía y tu vientre siempre me invitaba a pecar cada vez mas y mas profundo; el tiempo se derramaba a nuestros pies y salpicaba de emoción todo mi ser, las horas eran interminables y ta diminutas a la vez, siempre a tu lado; todo era perfecto, inagotable y la imaginación era nuestro límite, eso era yo en ti, todo era posible...
 
y hoy esa llama se apagó...
 
hoy abri los ojos a la realidad y por fin descubri tus engaños, toda esa seducción que tan solo creí mia y que para ti tan solo soy uno mas; pude ver de otra forma el fuego de tus ojos y lo hirviente de tu sangre, lo negro de tu corazon...
 
hoy me has devuelto mi libertad, me has dejado ir y te lo agradesco, gracias por devulverme la vida que inverti a tu lado y de la que vuelvo a ser dueño, gracias por las lágrimas que derrame para ti, gracias por los conocimientos que me brindo tu sudor y tu sabor, gracias por las calles que no volveran a ser las mismas, por la lluvia que nos baño y la luna que atestigüo lo que fui para ti...
 
Espero que tu vida haya sido buena porque esta será la última noche que dejaré car una lágrima por tu ser, , este revolver, esta bala y el humo llevan tu nombre, son mi último regalo para ti, disfrutalos...
 
Dulces sueños...