Esta es mi vida... todos los días recorro el mismo pasillo y me asomo por mis ventanas, mis espejos, es lo maravilloso de mi vida, aunque todos los días observo rostros distintos, muy distintos entre si, a veces ojos tristes y con lágrimas, otras mas labios carnosos y rojos como la sangre; en muchas ocasiones cabello largo, pero mas comúnmente corto, me encanta pintado, aunque me desagrada en trenzas, en fin, millones de combinaciones son las que veo en mi… hay muchos días en los que me veo con un inmenso pesar, inclusive con golpes por mi cuerpo, mientras una increíble desesperación me invade; sin embargo existen otras tantos momentos en los que me veo increíble, como siempre me he querido ver, sin embargo son las mas en las que tan solo logro mirar la desgracia que genera el tiempo…
Mis ventanas son increíbles, siempre me ofrecen un panorama nuevo, aunque a veces espectral, situaciones muy lúgubres, lugares fríos y sombríos, con poco espacio, ínfimo se podría decir, así como lo muestran las películas, baños de hotel de mala muerte, con tan solo una mini ventana de 15 centímetros, óxido por las paredes, así como la loza rota, contrastante a veces con las grandes habitaciones, lujosas y brillantes, como si no existieran limites para la opulencia…
Sin embargo, mientras transcurren mis días, me doy cuenta de lo cambiante, humano, frágil y cruel que soy, a pesar de mi condición, mientras por las mañanas soy feliz, el mejor padre del mundo y un esposo amoroso, por las tardes soy un cretino, incapaz de aceptar una disculpa, así por las noches soy un psicópata que monta en ira y en ocasiones es tan grande mi molestia que me arrojo cosas a mi mismo sin darme cuenta estrellando mi visión y mi percepción de la realidad…
En ciertas noches soy romanticismo puro y en mis pupilas solo hay lugar para tiempos pasados, de sonrisas, dulces, juegos y amigos; en cambio otras miles de noches tan solo veo lujuria, noches en las que cada que contemplo a alguien del sexo opuesto se adueñara de mis deseos y mis perversiones que tan fieles me han sido en este espacio vacio…
Mientras me escuchas, nuevamente me encuentro cambiando, alargas tus pestañas y ajustas el cinturón, acomodas mi camisa y nos excitas al tocarnos pensando en lo que en unas horas ha de suceder y todo lo que tendrás que atravesar para conseguirlo…
Al acercarme a contemplarnos, te envidio, porque estas allá, fuera, libre, quizá con algunas frustraciones, pero con mil promesas por vivir y millones de lugares q recorrer, no importa como nos veas mañana, será igual para ti, envidio la creación de mi rostro y todo lo que has de hacer con el, envidio tus juegos, porque solo tu conoces el sentido de ellos, adoro tus gestos, porque me regalas un poco de movimiento, ese que mismo que no existe aquí adentro, aquí no existe nada, tan solo yo y millones de ventanas, algunas tan diminutas como un pulgar, en ellas me cuesta trabajo encontrarte, otras muy bulliciosas, en las que me tengo que multiplicar por millares y aunque me veas, jamás sabrás que estoy ahí, como tampoco sabrás de este lugar, frío, solitario, inquietante… aquí tan solo nos encontramos mis ventanas y yo, en un infinito espacio sin luz ni tiempo, en el que a pesar de todo jamás he perdido la fascinación, siempre hay mas ventanas, siempre se multiplican, separándose y juntándose sin cesar; esas mismas ventanas son aquellas que tendré que investigar para poder encontrarte, en aquel lugar de fantasía donde te encuentras, al cual tu llamas realidad y q para mi es una simple ilusión, una promesa olvidada…
Jamás sabrás q estuve aquí contemplando como nos transformas, mientras derramas lágrimas en mis ojos, y pintas felicidad en tu rojo cabello, todo esto es mágico, es irreal, porque aunque frío como el viento de la noche o extasiante como el sexo, todo lo tuyo es magnifico, y te agradezco que me regales un poco de alegría, porque mi vida esta dedicada a ti, a mostrarte quien eres, a decidir lo que quieres o imagines como podrías ser, aquí estaré eternamente, para que lloremos juntas, para contemplarnos a solas, para repudiarnos o para llegar a lograr el hedonismo puro. Mi vida te la debo a ti, a tu infinita vanidad y a tu delirio de grandeza, a tus millones de debilidades y a tus terrores; se la debo a tu arrogancia y a tu eterno afán de ser el mejor, el mas codiciado, la mas hermosa, el mas triste o la mas suicida, porque también se la debo a tu gran inseguridad, porque sin ella nunca te habría conocido y nunca me hubieras despertado.
Gracias por darme vida, porque ahora que me conoces ya jamás podrás vivir sin mi, tu me creaste y ahora me necesitas, tanto o mas de lo que yo te necesito a ti, porque bien sabes que siempre estaré aquí, aguardando a que nuevamente vengas, esperando a que me visites, aquí en mis ventanas… en tu reflejo…
Wow que escrito tan mas profundo amigo, quede impactada hace mucho no lei algo asi, en serio.
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